Asimismo, las conidias son transportadas por insectos (coleópteros y quilópodos). Al respecto, J. A. Samaniego et al, (2008), indican que la frecuencia de ataque del barrenador Euplatypus segnis del nogal Carya illinoensis se incrementaron significativamente en árboles infectados por Phymatotrichopsis omnivora y déficit de humedad en el suelo.
Los árboles viejos presentan disminución del crecimiento y el vigor. Visualizándose lesiones coalescentes, necróticas en las raíces hasta una profundidad de 30 cm del suelo. La corteza interna y el cambium se tornan de marrón a cobre. Al morir las raíces, las hojas de los árboles afectados se tornan amarillas o bronce antes de marchitarse. Los órganos enfermos, y restos vegetales colonizados por el hongo y transportados principalmente por el viento, así como las conidias constituyen las principales fuentes secundarias de inóculo y formas de diseminación de la enfermedad.
La dispersión reside en la colocación del hongo a partir de un foco de infección, como por ejemplo las plantas silvestres en el campo que mantienen la infección, o las malezas (asintomáticas) en que el hongo se encuentra en estado activo. Las estructuras diseminadoras por caudal son las conidias, las cuales pueden ser transportadas por corrientes de aire y agua, salpicadura de lluvia, insectos, viveros, pájaros, hombre, o cualquier medio de propagación del cultivo, semilla sexual, esquejes, tubérculos-semillas o brotes.
Nos encontramos con aspectos investigados y corroborados como ejemplos, el traslado de plántulas de durazno Prunus persica L) infectadas con P. omnivora desde la Parroquia el Jarillo, estado Miranda al Municipio Libertador, estado Mérida (14 Septiembre 2000).
Otro coso conmovedor fue la importación de maíz- cultivar Pioneer 30K75 de Brasil, distribuido en diferentes zonas productoras de maíz del estado Guárico. El CENIAP-MCT realizo análisis fitopatológico a esta semilla, aislando en PDA 10 géneros de hongos (Informe técnico Nº 003-04; 2.004). A la postre, por insinuación de un grupo de productores de Valle de la Pascua y las Mercedes del Llano, estado Guárico, se determino el nivel (status) sanitario de muestras de Pioneer- sementes de Milho Híbrido; aislándose 11 géneros de hongos incluyendo a P. omnivora, además se confirmo la presencia del hongo en piel de productores presentes en la zonas afectadas con eccema en brazos y piernas (2.004- 2005). Lo que sí sabemos es que no podemos dejar atrás el transporte de material vegetal de frutales, potencial prueba de expansión de P. omnivora a diferentes regiones del país mediante plántulas de viveros.
P. omnivora fue detectado sistemáticamente en muestras del tejido cutáneo, como agente con distribución ubicua que colonizó y causó alergia e infección superficial. Se realizaron cuarenta y tres exámenes directos con hidróxido de potasio (40%) a pacientes que asistieron espontáneamente al hospital del Sur-Camatagua. Estado Aragua (2005-2006). Dichos pacientes se quejaban de un hormigueo peculiar o irritación en la piel con deseo de rascar el área afectada. Este cuadro clínico se caracterizó inicialmente por la presencia de máculas, pápulas y vesículas y posteriormente exudación, costras, fisuras, liquenificación y cicatrices.
Antifungigrama. Los resultados de sensibilidad antibiótica con Fluconazol en dosis de 150, 300 y 450 mg, suministrado por la Corporación de Salud-Estado Aragua (2006) se corresponden a dos cepas aisladas de las regiones del metatarso y antebrazo, diferentes de Phymatotrichopsis omnivora, la primera con resistencia a los azoles y la segunda sensible. No presume una recomendación de uso en el tratamiento de las infecciones por este hongo.
Manejo:
Se han llevado a cabo numerosos estudios durante muchos años y por un nutrido grupo de investigadores. Actualmente, no existen medidas de control efectivas. P. omnivora, posee una gran capacidad para sobrevivir en el suelo por más de 10 años mediante estructuras de resistencia-esclerocios, estructuras densas, formados por hifas compactas, de forma irregular, de color claro a castaño oscuro.
De igual modo, el saprotrofismo facultativo del hongo y el rápido crecimiento de los cordones miceliales entre las raíces de las plantas infectadas hacen al manejo cultural inútil. La protección química no es rentable para la mayoría de los cultivos. No obstante se ha podido apreciar la inhibición del crecimiento de los cordones miceliales con una serie de compuestos arilselenofosfatos (I. Vargas et al, 2006), propiconazol y azufre en polvo (J. Matocha, 2010). Curiosamente, no existen medidas de control muy seguras o resistencia genética en las especies de cultivos susceptibles. Los estudios realizados sobre control biológico sobre P. omnivora, indican que las oleaginosas (Brassicaceous), Jatropha curcas (piñón), Linum usitatissimum (lino), y Sebifera Triadica (árbol de sebo), (P. Hu et al, 2009), y fracciones de aceite esencial de orégano (J. V. Galván, 2007), inhibieron la germinación de los esclerocios y la actividad micelial del patógeno, representando un aporte potencial para controlar cotton root rot. A través de la investigación y extensión he querido apostar a brindar alternativas para controlar a P. omnivora, acreditado por su influencia sobre la producción, ambiente y salud. Con el propósito de evaluar el efecto de dos controladores biológicos -Trichoderma harzianum a nivel de campo, aplicado al mismo estado fenológico de plantas de mango y semillas del árbol del Neem (Azadirachta indica). Existieron contrastes en ambos ensayos. Trichoderma no presentó un poder antagónico aceptable, mientras que el extracto de semillas neem en dosis de 2 y 3 ml agregados a cápsulas de petri conteniendo PDA, inhibió el crecimiento micelial.
Actualizado: 18 Julio 2010
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